jeudi, juin 16, 2005

Casualidades e indignación

Como supongo que todos sabréis, este domingo hay elecciones en Galicia, pero no voy a hablar de los posibles resultados de las mismas o de los candidatos que concurren a ellas, no. Voy a hablar de una especie de maldición gitana que sobrevuela en mi familia desde el inicio de la democracia, allá por el año 76.

Aunque suene a broma, en estos casi 30 años de vida democrática, mi padre a formado parte de 10 mesas electorales (una media de una cada tres años. No está nada mal), sin contar las veces que ha sido llamado como suplente y que al final quedó únicamente en el aviso. Desde que mis padres se fueron a vivir a Gondomar (hace 3 años y medio) han tenido lugar tres procesos electorales: Municipales, Referéndum europeo y estas próximas del domingo. Pues bien, ya le tocó ser presidente de la mesa en las municipales y el próximo día 19 le tocará ser vocal.

Resulta que este fin de semana me mandan a Galicia por trabajo, y como a veces mis jefes tienen detalles, me ofrecieron cogerme billetes de avión para poder pasar todo el fin de semana en casa. Cuando mis padres me dijeron lo de las elecciones me dio rabia, pero bueno, aún me quedaba mi madre y un domingo enterito para disfrutarlo las dos en la playita. Sin embargo hace una semana le comunican a mi madre que, tras aceptar la reclamación de la titular, se ha vuelto a hacer el sorteo y le ha tocado a mi madre ser presidenta de la mesa. Y es que en la parroquia de San Cristóbal de Couso, en Gondomar, hay unas 400 personas empadronadas, de las cuales muchas son analfabetas, con lo que las probabilidades de que te toque son muy superiores a las de cualquier otro lugar.

Mi madre tiene una grave enfermedad crónica, llamada artritis reumatoide. Dicha enfermedad le origina, con frecuencia variable, agudísimos dolores articulares, con la consiguiente inflamación de las zonas afectadas, y por la cual en los últimos años acumula bajas por largos períodos de tiempo. Tras comentarle a su reumatólogo lo del nombramiento, éste le dice que ni de broma puede estar un día entero en una mesa electoral, que si está trabajando es por decisión de ella, pero que su salud no le permite realizar las tareas propias de un miembro de Mesa, y menos la de Presidenta. La mala suerte hizo que este médico se fuese al extranjero a un congreso, con lo que no le pudo hacer el certificado médico para presentar ante el juzgado como alegación. Se tuvieron que ir al médico de cabecera, exponerle el caso y obtener el certificado, que fue presentado ante la juez nombrada al efecto por la Junta Electoral.

Y es aquí cuando aparece mi indignación. Cuando la juez en cuestión dictamina que la enfermedad de mi madre es una burda excusa y que no acepta el certificado, con lo que el domingo le tocará pringar. Me parece vergonzoso que se pueda acusar a una persona de intento de fraude cuando está demostrando un hecho como es la enfermedad de mi madre, cuando por todos es sabido los chanchullos que en determinados gremios practican para evitarse el cumplir con la obligación constitucional de formar parte de una Mesa Electoral.

Sin embargo anteayer a mi madre le dio un nuevo brote y se ha tenido que coger una nueva baja (menos mal que es funcionaria, que si no la pobre ya estaría en la calle), con lo que tras presentar la misma ante la juez, al final han aceptado su “excusa” y se libra del tormento (igual suena un poco “antidemocrático” referirme así al hecho de participar de forma activa en las elecciones, pero objetivamente es un auténtico coñazo por el que además te pagan una mierda)

No puedo decir que me alegre, porque la causa es la enfermedad, sin embargo al final podré pasar el domingo con mi madre, y dejarnos mimar mutuamente, que es algo que hace años evitaba, pero desde mi emancipación necesito cada vez que la veo. (Bueno, y a mi padre también, aunque no se lo diga tan a menudo)

4 commentaires:

. a dit…

Mis mejores deseos para tu madre. Es increíble lo poco personas que son algun@s cuando quieren...

Txema a dit…

Tengo un amigo, de un pueblecito de Teruel en el que el es el unico licenciado universitario. Aunque vive en Madrid, sigue empadronado alli asi que siempre le toca y de un tiempo a esta parte se lleva su portatil, su cañon y sus altavoces y monta un cine en la mesa electoral.
Ademas consigue que la gente tambien vote.

Fantine a dit…

Según me comentó mi padre, los supuestamente no analfabetos si lo son funcionalmente, ya que en la última ocasión tuvo que ejercer él de presidente y de los dos vocales, ya que a la que le tocaba esa tarea era incapaz de buscar los nombres por orden alfabético

Las Rutas de la Salamandra a dit…

Espero que disfrutes mucho del domingo (hoy) con tu mami, que os lo merecéis las dos.
Yo por mi parte, llevo 11 años (29 - 18) deseando que me toque ir a una mesa y no hay manera, así que al final tuve que afiliarme a un partido para poder ser, al menos, controlador. Larga vida a lo poco que nos queda ya de "democracia".