En los últimos meses los medios de comunicación no cesan de hablar de un ¿nuevo? fenómeno que se desarrolla en las aulas de nuestro país: el acoso escolar o Bullying (que puta manía de emplear anglicismos, por dios!). No sé vosotros, pero en mis tiempos de estudiante ya se daban este tipo de prácticas (igual no tan violentas, pero se daban), y puedo decirlo con total conocimiento de causa, porque en cierta ocasión acabé sufriéndolo en mis propias carnes.
Se me podría definir como ese tipo de personas que, de tan buenaza que llega a ser, es tonta (bueno, con el tiempo voy aprendiendo), así que os podéis imaginar lo fácil que era abusar de mí cuando tenía 12 o 13 años. Por aquel entonces yo tenía un grupillo de ¿amigas? en el cole que me tenían poco menos que como su chacha. Yo era la que siempre les estaba haciendo favores a todas, aunque no lo veían como favor, si no como una obligación, así que cuando un día dije no a algo que me pidieron pasé de amiga a enemiga e hicieron todo lo posible por joderme la vida. Consiguieron poner a toda la clase en mi contra (cosa bastante fácil, teniendo en cuenta que era la empollona del curso), e hicieron que el ir al colegio se convirtiese en algo tan insoportable para mi que mis padres me cambiaron de centro al curso siguiente, cuando sólo me quedaba un año para finalizar la EGB. Nunca llegaron a los extremos que ahora cuentan las televisiones de agredirme físicamente, peor sí psicológicamente, usando contra mi todos mis complejos, y convirtiéndome en el objetivo de las burlas de todos mis compañeros (bueno, todos menos una, que se llamaba Bea, y era repetidora, que fue la única que me hizo agradable aquel final de curso).
La experiencia me marcó. Lo hizo hasta tal punto que pasé de un extremo a otro (al menos en apariencia), de modo que años mas tarde, en la Universidad, tuve problemas con otro grupo de amigas por precisamente lo contrario, ya que me achacaban el ir muy a lo mío, no preocuparme por las amigas, y un largo etcétera. ¿Curioso, verdad?
Y es que desde entonces me he creado a mí alrededor un muro de indiferencia, al menos de cara a la galería. Siempre aparento ser la fuerte, la segura de sí misma, a la que nada ni nadie afecta ni hiere, pero todo es mentira. Soy quizás una de las personas más sensibles que conozco y todo lo que pasa a mi alrededor me afecta siempre de forma desmedida. También tengo multitud de complejos e inseguridades, con los cuales me llego a obsesionar a veces de forma enfermiza. Vamos, que mi vida es el colmo de la felicidad ;)
En los últimos años, en gran medida gracias a Mensa, he ido venciendo muchos de mis miedos, pero todavía hay veces en las que éstos me pueden a mi. Seguramente nunca os deis cuenta de ello, y es que solo quien está muy cerca de mí (antes era mi familia, ahora lo es jambri) ven como puedo llegar a rayarme por lo que no son mas que tonterías, y sin embargo presentarme a los cinco minutos ante los demás luciendo la mejor de mis sonrisas.
lundi, juin 06, 2005
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11 commentaires:
no vayas a creer que tienes la exclusiva en nada de lo que has contado :P
Un besito enorme, guapa
Nur tiene razón, preciosa.
El problema (y el reto) consiste en no caer hacia el otro extremo cuando ya se ha visitado uno.
Un beso y gracias por intentar animarme todas estas veces.
Cogeles por el cuello, arráncales la puta cabeza y escupe en el muñón del cuello. Son la basura que otros han depositado en ti, no son tu carga. Aplástalos.
No es algo que me quite ya el sueño. Creo que he conseguido establecer un equilibrio entre confianza/desconfianza hacia los demás (ni mucho ni poco, sino todo lo contrario, vamos).
Y lo de mis miedos y mis complejos ... siempre he sido excesivamente sensible a las criticas, con lo que puedo llegar a magnificar mis defectos. Pero con el tiempo también va pasando.
Y gracias por vuestros animos, chicos. :D
¡¡Pero bueno!! ¿qué es esto? ays, malditas inseguridades que nos tienen sorbido el seso. Tienes que convencerte de que vales mucho, y tienes gente que te ayuda a darte cuenta. El que no lo vea... que se ponga gafas ¿o no?
Me lo voy a repetir tambien a mi misma 200 o 300 veces ;)
Un besazo y cuídate mucho, guapa
Anoche, en la cena con Rapun y unos amigos, comenté cómo solucioné el tema del acoso en mi cole. Pero pensándolo mejor, lo voy a dejar.
Pero que majos que sois todos. Gracias chicos ;)
E Imperator, cielo, ya me contarás tu "solución final" en petit comité, que no me mola nada que me dejen en ascuas
Yo era empollón. Y, además, feo, bajito, miope y cabezón. Vamos, que ni te cuento.
No me parece bien que se haga eso, pero no entiendo cómo algunos chavales pueden acabar suicidándose. La culpa es de la sociedad, que te enseña que has de integrarte, caer bien, ser guay, y polladas así. Y si no, más vale que te pegues un tiro.
Lo pasé mal, pero nunca se me hubiera ocurrido tirarme de un puente, y bla bla bla (que me enrollo).
Como te dicen por ahí, tú vales mucho. Aunque esta sociedad premie lo mediocre, y así nos vaya a todos.
PD.- Imperator, queremos un post tuyo con el tema del acoso estudiantil y tu experiencia. Así tomaré apuntes para mis hijos.
De acuerdo, Pucela. Pero no creo que sea lo mejor que sigan mi ejemplo.
Ya está publicado. No me siento muy contento.
Ánimo Fantine, te conozco poco, pero me pareces una tía estupenda. Sobre los miedos e inseguridades ¡ojalá alguien tuviera la receta para superarlos! a mí también me vendría genial...
Un beso, espero que nos veamos en la próxima reunión.
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