... y no llego a los treinta!
Y es que estos tres días han tenido de todo menos de aburrimiento. En contrapartida hoy llevo todo el día en un estado de semiconsciencia, pero no tengo que arrepentirme por haber dejado sin hacer cosas que me apetecían.
El viernes se vinieron a casa kike, Malignus y teablogger. Estuvimos charlando hasta casi las 2 de la mañana, mientras bebíamos algo y tomábamos paté y patas fritas. La cosa estuvo relajada, pero al día siguiente debíamos levantarnos a las 9 para irnos a Alcalá de Henares con un grupo de mensistas. Y había que ser puntuales porque la visita guiada salía a las 12 y no esperaban a nadie.
No tuve problemas en despertarme el sábado. Mas bien al contrario. En vez de a las 9 a las 8 ya estaba levantada, así que recogí un poco la casa y para las 9 que se levantó jambri ya tenía hechos el café y las tostadas del desayuno. De ese modo, a las 10 estábamos camino del autobús que nos llevaría a casa de oniric, la cual nos llevaría en su coche hasta la ciudad complutense a la que, oh milagro, llegamos puntuales y con tiempo para tomarnos algo antes de iniciar la visita guiada.
La visita guiada no estuvo mal. Quizás un poco rápida de mas para mi gusto, porque a veces no daba tiempo a asimilar las explicaciones dadas por la guía y asociarlas con lo que se estaba viendo. La casa natal de Cervantes me gustó mucho, aunque estaba atestada de gente. Pero sin duda lo mejor de la visita fue la Universidad. Para quienes no la conozcáis, la Universidad de Alcalá de Henares es digna de ver, pero aun mas dignas de escuchar son las anécdotas sobre su historia que cuentan los guías. Pudimos así ver la “Puerta de los burros”, por la cual salían montados en un carro, con orejas de burro, y dispuestos a que la muchedumbre les abuchease mientras les escupía y les tiraba cosas, los alumnos suspensos. También nos explicaron el origen de palabras como “gorrón” o “ser un manta”. Pero sin duda lo mejor fue cuando nos llevaron al Paraninfo, que muchos conoceréis por ser la sala donde cada año se entrega el Premio Cervantes.
Era en ducho Paraninfo donde se realizaban los exámenes de Doctorado. Dicho exámenes constaban de tres partes:
- En la primera, se realizaba un examen normal, en el que el alumno mostraba los conocimientos adquiridos a lo largo de su estancia en la Universidad.
- En el segundo examen, el alumno flanqueado por dos profesores: uno para intentar ayudarle, a su derecha, al que llamaban Ángel, y otro intentando confundirle a su izquierda, al que llamaban Diablo (vamos, algo así como cuando en los dibujos animados aparecen la buena y la mala conciencia).
- Y finalmente, como tenían que demostrar además de sus conocimientos académicos el haber adquirido una educación y un saber estar, tenían que permanecer impávidos en el centro de la sala mientras los profesores les insultaban y provocaban. Y que no se les ocurriese rechistar, que el suspenso era irrevocable.
Si suspendían, se le hací el paseillo desde la puerta de los burros, pero si aprobaban tenían que pagarle una fiesta al todo el pueblo (por eso seenfadaban tanto con el suspenso), así que no se yo que les saldría mas a cuenta. Como veis, eso si eran formas de combatir el fracaso escolar, y no las actuales.
Tras la visita nos fuimos a comer a un asador argentino, y como jambri y yo nos caíamos del sueño, en vez de esperar a oniric nos fuimos directamente a la estación a coger el tren, en el cual yo caí fulminada y no me desperté hasta llegar a Santa Eugenia. Una vez en Atocha para casa e intentar dormitar un poquito, que por la noche habíamos quedado para ir al Barracudas (un bar muy chulo, por cierto) con varios cosectarios. Y aunque el domingo queríamos madrugar, hasta las 4 de la mañana no estábamos en cama.
Y os preguntareis, ¿por qué esta loca quería madrugar el domingo, con lo bien que se está en cama calentito? Pues porque por fin este domingo ha arrancado el mundial de motociclismo, y habíamos quedado en ir a casa de Hari para ver juntos las carreras. El día no defraudó, ya que tanto las carreras como la compañía estuvieron de nota. Después comer unas pizzas y la sobremesa, durante la que yo fui amodorrándome, con lo que en seguida jambri decidió que era ya el momento de montarme en la moto y llevarme a casa. Eran las 6 de la tarde.
mardi, avril 12, 2005
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3 commentaires:
Joer nena, cuanto movimiento... :D
Yo sé que todo esto es mentira, que en realidad os aburrís como ostras, y que sólo lo contáis para ponerme los dientes largos a mí, que vivo a 400 km del más cercano de vosotros.
Bueno, o eso espero.
PD.- Ah! Y es una conspiración excluyenttte, evidentttementtte. Ea.
Pucela, ya sabes que cuando quieras te organizamos un finde parecido en tu honor. Solo tienes que animarte y venirte por los madriles algún día :D
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