Hoy es 23 F, fecha que todos recordamos por el famoso golpe de estado. Supongo que todos recordamos que hacíamos ese día, cuando pasó todo, pero apuesto lo que sea a que pocos vivisteis una situación tan absurda como la que a mi me tocó.
Por aquel entonces, yo tenía tres añitos largos (en tres meses cumplía los cuatro), con lo que aúno no iba al colegio, así que los días laborables los solía pasar con mi tía T., que me cuidaba mientras mis padres estaban en el trabajo. A mi tía le encantaba llevarme por ahí de paseo y después a alguna cafetería a tomar algo, y aquel día nos fuimos a El Corte Inglés.
No tengo muy claro si fue simplemente que a la gente le entró el pánico al ver las imágenes del Congreso de los Diputados por las pantallas de televisión o si realmente lo llegaron a anunciar por megafonía. Yo recuerdo esto último (aunque quizás, repito, sea fruto de mi imaginación), una voz impersonal diciendo: “TIN TIN TIIIIIN Señores clientes, les comunicamos que está teniendo lugar un golpe de estado en Madrid TIN TON TAAAAAN”. Lo que siguió os lo podéis imaginar, gente presa del pánico corriendo de un lado a otro, mientras yo me preguntaba que rayos sería eso del golpe de estado. Mientras esto sucedía, mi tía y yo nos encontrábamos ante los ascensores, con lo que, presa del pánico, una marea human me metió dentro de uno de ellos, mientras la pobre T. se quedaba fuera, y estuve subiendo y bajando las 6 plantas del Corte Inglés de Vigo hasta que por fin me reencontré con ella.
El resto del día fue muy raro para mi. Una vez en casa no entendía por que los adultos estaban pegados a la radio, con caras de miedo y hablando a susurros. Tardé varios años en comprender lo que había pasado ese día, y el significado del mismo.
Y ahora, veinticuatro años después, (Dios mío, que rápido pasa el tiempo) volveremos a ver las famosas imágenes de la entrada de los “picoletos” en la Carrera de San Jerónimo, los balazos en el techo y el “se sienten, coño!”, y yo volveré a recordar aquella mañana en el ascensor del corte Inglés.
mercredi, février 23, 2005
Inscription à :
Publier les commentaires (Atom)



2 commentaires:
Algún día pídeme que te cuente mi anécdota de ese día: es larga para contarla aquí, pero muy jugosa :-D
Pues yo recuerdo que estábamos en casa, delante del televisor, como quien mira una película tipo "Lo que el viento se llevó". Cuando acabó todo, mi padre recuerdo que dijo
- ¿Cenamos o que?
Pfff, pragmatismo ante todo, :P
Enregistrer un commentaire