Vale, no llegó a ser como la mamá de Carlos Saura, pero ayer noche celebramos el 60 cumpleaños de mi padre con una fiesta sorpresa. Y la verdad es que todo resulto de lujo, aunque por momentos temí por la integridad física del homenajeado, por tanta emoción acumulada. Y es que entre la impresión de encontrarme a mi allí, entre las 50 personas que nos reunimos, los discursos a cargo de mi madre, yo misma, mi hermano y una íntima amiga de juventud de mis padres, el DVD recopilatorio de fotos de 60 años de vida y, finalmente el "megaregalazo": un pedazo de telescopio con todos sus accesorios.
Ahora estoy de nuevo en casa, después de un viaje relámpago a Vigo de día y medio, ocultándonos en casa de mi hermano y su mujer para mantener la sorpresa hasta el final, agotada pero feliz, porque sé que ayer pude ayudar a hacer que mi padre pasase una velada inolvidable. El problema es que ahora el listón ha quedado muy alto, y a saber cómo podremos sorprender a mi madre dentro de 2 años y medio cuando sea ella la que alcance la redonda cifra de sexagenaria :)
Au revoir!
dimanche, octobre 26, 2008
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2 commentaires:
Mis padres también van dentro de unos días a Galicia a una fiesta de cumpleaños sorpresa. Aunque el cumpleañero en esa ocasión le sacará diez añitos a tu padre.
Yo sólo he organizado una fiesta sorpresa en mi vida. Fue de despedida a Raquel, cuando se marchó a Alemania. Y lo pasamos bomba.
Jo, tuvo que ser muy bonito :)
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