lundi, mars 21, 2005

Raneando



Así me he pasado el fin de semana, Raneando, con un grupo de cosectarios, por tierras navarricas.

Como ya decía en el post anterior, este finde ha tenido lugar la RANA, es decir, la Reunión Anual de Navarra y Aragón, aunque el Camping “El Molino” de Mendigorría fue invadido por un grupo numeroso de madrileños y catalanes.

En primer lugar, agradecer a nuestro “secre” F. por la organización del evento. Porque a pesar de que en un primer momento, dada la cálida bienvenida que nos dispensó la señora del camping, todo hacía presagiar un caos total, finalmente ha pasado con nota.

El finde empezó pronto. Salí de trabajar a las 12:30 y me fui hasta Atocha, para coger el tren a Pamplona. En el metro había quedado con mi chico, y en el tren debíamos encontrarnos con Gorpik, y así fue. Nos pasmos todo el viaje de charleta en el vagón cafetería, y al llegar a Pamplona ya nos estaba esperando la novia del maño. Poco después aparecía el organizador F. para llevarnos a los cuatro hasta Mendigorría. Nos instalamos en nuestro bungalow y nos fuimos al bar a tomar unas cañitas mientras iban llegando el resto de asistentes. El resto del día lo empleamos en ir a cenar al pueblo y estar de cachondeo en uno de los bungalows, bebiendo patxarán y luego sufriendo su consecuencias.

El sábado hubo que madrugar, porque nos esperaba un visita a las Bodegas Virgen Blanca. Allí no enseñaron todo el proceso de fabricación del vino navarro, nos ofrecieron una pequeña degustación acompañada de queso y chorizo y, finalmente, nos vendieron diversos productos de la tierra. Tanto vino como verduras en conserva, patés, etc. Tras la bodega nos fuimos a comer al restaurante El Poste, en Larraga, y a los postres el cofrade Lumen nos obsequió con su visita, haciéndonos merecedores de su compañía durante el resto del día. La verdad es que me ha alegrado mucho verlo, y es que siempre es agradable reencontrarse con los buenos amigos, máxime si solamente tienes opción de verlos en contadísimas ocasiones, como es el caso. Así que me acoplé a su bólido e intenté pasar con él gran parte de la tarde.

Esa tarde teníamos una visita a Puente la Reina, que es el pueblo donde todos los Caminos Franceses a Santiago se hacen uno sólo. Tiene por tanto multitud de edificaciones íntimamente relacionados con la ruta Xacobea. Teniendo en cuenta que la arquitectura medieval me apasiona, y que como buena gallega me gusta todo lo que tenga relación con nuestra cultura y tradición, disfruté de la visita como una enana. Además la guía que se contrató para que nos enseñase el pueblo pasó el examen con nota. Y no os creáis que es nada fácil acompañar a un grupo bullicioso de mensistas preguntones con ganas de cachondeo.

De Puente la Reina nos fuimos a la iglesia de Santa María de Eunate, a las afueras del pueblo. Es una iglesia de planta octogonal, que se cree de origen templario, y con una serie de características que la hacen en cierto modo misteriosa (como podéis ver en el link que os pongo). Lástima que se nos hiciese de noche y no pudiésemos verla con suficiente luz. Me tiré todo el rato lanzando fotos al tuntún que el flash se encargaba de iluminar, y al final no resultó tan mal la cosa. Además la guía nos hizo hacer un rito para captar energía, que aunque era una patochada nos hizo reír muchísimo

Acabada la visita nos volvimos al camping, y empezó entonces la odisea buscando un sitio donde comer. Al final tuvimos que volver a Puente donde comimos unas cosicas muy buenicas en un barcico en la placica del pueblecico. Y de nuevo vuelta al camping. Yo me retiré inmediatamente, porque estaba reventada del día, aunque algunos se fueron al bar del camping donde estuvieron jugando al SET!, charlando y tomando algo.

Al día siguiente nuevo madrugón para visitar la Laguna de Pitillas , que es un hermoso espacio natural navarro. Lástima que con la sequía reinante no se apreciase el humedal como tal, sino que en su mayoría era un secarla. Una vez terminado el paseo nos dirigimos a Pamplona para degustar la que sería nuestra última comida de la RANA.

F. nos llevó a un asador donde comimos cojonudamente. Como no sabía que tomar, jambri y yo decidimos pedirnos un chuletón y una ración de ajoarriero para compartir. Previamente nos había puesto unos pimientos del piquillos y ensalada, y como remate pedimos una tarta de chocolate con helado de menta que estaba para hacerle un monumento.

Tras la comida la gente empezó a irse. Tan sólo nos quedamos el maño y su chica, Comadelasjuncosas, V. su hijo, jambri y una servidora, y fuimos a ver el pisito de soltera que R. se acaba de comprar. No tengo palabras para describirlo: acojonante, vamos. Y así nos dio la hora de tenernos que ir a la estación, para coger el tren que nos llevaría nuevamente a los madriles, para empezar un semanita de apenas tres días, antesala de las vacaciones de Semana Santa.

Próxima estación: Vigo. Os iremos informando

3 commentaires:

Las Rutas de la Salamandra a dit…

Me alegro de que lo pasárais bien, pero ¿y por las noches? ¿algún coma etílico? ¿algún destrozo en el mobiliario urbano? ¿alguna expulsión del camping por comportamiento obsceno? cuenta, cuenta...

Fantine a dit…

Las noches fueron bastante tranquilitas. Al menos en mi caso, salvo el colocón de patxarán del primer día, no hay mas que contar.
Eso si, nos llevamos a Decker, que el pobre también tiene derecho a ver mundo :P

Anonyme a dit…

quenvidia :)

( Y no hablo de Decker, que conste :-DD )