lundi, janvier 24, 2005

Aficiones matinales


Tengo una afición que me vienes desde que estudiaba en el CUVI, y es intentar averiguar a que se dedica la gente que va en transporte público a mi alrededor. En el autobús de la Facultad resultaba mas sencillo averiguar (y comprobar) donde estudiaba cada cual, ya que es curioso como nos uniformamos todos según los compañeros que nos rodeaban:
- Los de pelos de colores, rastas, piercings y tatuajes se apeaban mayoritariamente en Biológicas y Ciencias del mar.
- Los que tenían mas pinta de mayores, gafas, ojeras inacabablesy cara de estar hasta los cojones de hacer diariamente ese recorrido se quedaban en Industriales y Teleco.
- Los pijos vestidos de marca, y chicas que debían haberse levantado tres horas antes para poder aplicarse semejantes toneladas de maquillaje en la cara paraban en Económicas y Empresariales
- Y finalmente, los que tenían aspecto de nacionalistas de postal y pseudointelectuoides (una especie muy habitual en las universidades gallegas) se quedaban en Filología y Traducción.
Había un quinto grupo en el que me encontraba yo, y era el de los inclasificables, pues nada en nuestra indumentaria nos hacía asegurar que nos dedicábamos a esta o aquella cosa.

Esta mañana me he dado cuenta que hago algo similar diariamente en el Metro, cuando me dirijo al trabajo, aunque ha perdido la frivolidad del pasado. Todavía sigo compartiendo transporte con estudiantes que se dirigen a Colegios, Institutos y Facultades, y envidio lo despreocupados que parecen, pensando tan solo en el próximo examen que tendrán, la fiesta del Patrón o si conseguirán ligar con el macizo de clase. Pero me fijo mucho en todas esas personas currantes con las que diariamente comparto vagón.

Casi todos los días vamos los mismos, las mismas caras, a la misma hora, con la misma bolsa con la comida, leyendo algún periódico gratuito o el best seller del momento, y me suelo preguntar a donde se dirigirán. Veo chicas inmigrantes que van a servir, obreros de la construcción de países del este, maestras de escuela de aspecto marujil, comerciales trajeados, y un largo etcétera. Y me gusta imaginarme, según me lo cuentan sus caras, como podrán ser sus vidas: si son felices, si están enamorados, o si simplemente están estancados en una rutina que les hace seguir diariamente un camino marcado, del que ni pueden ni quieren salir.

Y es entonces cuando me doy cuenta de cómo es mi vida, y la verdad es que no me gusta nada. Cuando era una de esas estudiantes despreocupadas, ni siquiera me planteaba como sería mi futuro laboral, aunque tenía claro que no me veía como estoy ahora. Tengo un trabajo que no me gusta, al que me dirijo diariamente con el único aliciente del exiguo salario que percibiré a fin de mes. Y de lunes a viernes todos mis actos están relacionados, directa o indirectamente con ese curro miserable, con la comida que me tengo que llevar, con la ropa que me tengo que poner .... Y es entonces cuando pienso qué coño pinto yo aquí, con lo bien que estab en mi casa de antaño, con mi cómoda vida de antaño..

Pero como diría Michael Ende, esa es otra historia, y deberá ser contada en otra ocasión

6 commentaires:

Nemo a dit…

No tengo información para opinar, pero no creo que tu vida pueda ser peor que antes. Puedes tener más responsabilidades, lo cual puede ser una puta mierda cuando estás de malas. Pero es mejor, y lo mejor siempre está a punto de llegar.

Yo al menos estoy encantado, y mi situación - en algunos aspectos - es muy semejante a la tuya.

Fantine a dit…

Ya dedicaré otro post a contar los cambios en mi vida desde que acabé la carrera. Y es que los ultimos cuatro años, como te dije el sábado, han supuesto un giro radical en mi vida, gracias a (o por culpa de) Mensa

Anonyme a dit…

Es lo malo que tiene eso de "crecer"

Espérate a tener descendencia y verás como añoras esto ... }:)

Capitan Napalm a dit…

Hmmmm...

La verdad es que el 99% de la gente tiene una vida que percibe como "aburrida" o "monótona" o "diferente a lo que soñaba".
Sin embargo les hablas de mandar todo a tomar por culo, arriesgarse haciendo lo que quieren y jugársela de verdad, y te dirán que por los cojones.
Ultimamente vuelvo siempre a las sabias palabras de Rapun: Tu en realidad lo que quieres es otra cosa.

Fantine a dit…

Capi: realmente en estos momentos no se muy bien lo que quiero, aunque se que tengo todo lo que puedo desear (menos casa, coche y un salario decente). Nunca he sido una conformista, solo un poco comodona, pero tengo claro que cualquier cambio esta solo en mis manos. Y si estoy aqui ahora, con sus pros y sus contras, es solo porque yo lo he decidido así

Earendil a dit…

Llevo algunos años siendo un firme creyente que todo en la vida fuciona mediante ciclos. Siempre hay factores que los aceleran o retrasan, que los potencian o diluyen, pero siempre siguen estando ahí.

Paciencia preciosa. Y no dejes pasar oportunidades para mejorar tu situación. Ya has visto que es posible hacerlo.

Un beso.