.... de los enamorados. Si, ya lo se, un invento del Corte Inglés, una burda estrategia comercial, el día del consumismo estúpido, etc, etc. Y sin embargo la ilusión que le hace a una que su chico tenga un detalle con ella, aunque eso le suponga pasar una de las mayores vergüenzas de los últimos tiempos (a mis años, señores, que ya pensaba yo que eso de la vergüenza era poco menos que una leyenda urbana).
Desde ayer le estaba dando la coña a Jambri con mi 'regalo'. Que a ver cuando me lo daba, que que me había comprado, ... Ni quería que me comprase nada ni yo le he comprado nada a él. Lo máximo que he hecho es planear una cenita especial en casa, pero vamos, pecata minuta. Y él que no soltaba prenda, que ya lo vería esta tarde cuando volviese del curro, que le dejase de preguntar ....
Serían en torno a las 9:45 de la mañana, cuando un mensajero con un enorme ramo de flores llega a la oficina. Y me digo yo para mis adentros: "Mira tu, que le traen flores a C. (la secretaria del jefe)". Y cual no sería mi sorpresa cuando veo que ésta me señala mientras una gran carcajada y numerosos comentarios del tipo "Que se nos casa, que se nos casa" empezaron a resonar por toda la oficina. Y es que esto de que tu chico sea un romanticón empedernido ... no tiene precio!
Y claro, lo que no sabía jambri es la clase de compañeros de curro que tengo, que enseguida empezaron a rumiar la "bromita" del día y (tras previa colecta) se bajaron al Corte Inglés a comprar un ramo de flores para uno de los que mas y mas ruidosamente se había cachondeado de una servidora. Y como hoy estaban saturados y no nos garantizaban la hora de entrega se lo dieron al segurata del edificio para que lo subiese él. Os podeis imaginar el cachondeo. Aunque como A. no es tonto tardó poco en descubrir el engaño, por mucho que intentamos mantenerlo hasta el final.
Pero no acaba aquí la cosa, no. Como no está la vida para demasiados gastos, al mismo malvado que se le ocurrió lo de gastarle la broma a A. se le ocurrió también reciclar el ramo y dejárselo a B., una compañera que había estado toda la mañana fuera de la oficina con un cliente. Y ahora acaba de llegar la pobre mujer y se ha encontrado con la "sorpresa".
Si es que ... con compañeros como los míos, hay que andar con mil ojos con lo que una hace o dice, y siempre con cautela por si las bromitas.
Au revoir!
mercredi, février 14, 2007
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1 commentaire:
Esa es una suerte de novio, que sabe dónde hay que mandarle un ramo de flores a su chica. A la oficina :)
En srerio, qué bonito :)
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