vendredi, octobre 13, 2006

Otoño

Sin duda el otoño es la más hermosa de las estaciones, pese a que a mucha gente le provoque tristeza y melancolía. A mi sin embargo esta época me llena de tranquilidad y serenidad, no se si por la belleza de sus paisajes o simplemente por el efecto del descenso de las temperaturas. El ambiente está impregnado de un olor a tierra húmeda, aroma sólo superado por el de la hierba recién cortada. El ligero descenso de las temperaturas hace que se agradezca pasar las tardes en casa, arrebujada en el sofá, viendo una película mientras abrazo a mi chico. Y esas lluvias otoñales, que te pillan de improviso en mitad de la calle, sin paraguas, pero de las que uno no escapa por el placer de sentir las gotas de lluvia deslizándose sobre el rostro.

Si, definitivamente me encanta el otoño, aunque aquí en Madrid me resulte más difícil disfrutar de los espectaculares paisajes otoñales que en Galicia. Y es que ningún espectáculo es mayor que el contemplar un bosque de hoja caduca a principios de otoño, donde las hojas pasan del verde al amarillo a través de un sinfín de tonalidades de rojo.

Pero algo que si echo de menos desde que estoy en la capital es salir a por setas. Es uno de los grandes regalos que la naturaleza nos proporciona en estos meses: la proliferación de estos organismos (vale, ya se que lo correcto es referirme a ellos como reino fungi, pero la verdad es que no queda demasiado bien) deliciosos. Ay, como hecho de menos esas sabrosas lepiotas a la plancha, con su ajito y su perejil, que me hacía mi madre!

Dios, si tanto decir que en mi no sucedía eso, y me estoy poniendo melancólica al escribir esto ;)

Au revoir!

2 commentaires:

Earendil a dit…

Sí, el Otoño tiene esa hermosura de un rostro con los suaves toques de la madurez, la melancolía y la tristeza. Particular pero, y sobre todo, muy profunda.

Un besazo.

Gorpik a dit…

Durante la semana que viene me voy a poner morado de ver caducifolias en La Haya, que tiene unos bosques fantásticos en pleno centro de la ciudad. Me acordaré de ti.